Ozono en la cría de aves
Resulta importante la aplicación del OZONO en todos los procesos de la avicultura. Desde la recogida de los huevos y su selección hasta su transformación en carne y sacrificio.
Desde el transporte de los huevos a la incubadora, estos están expuesto a una posible contaminación propia del ambiente en que se desarrolla este proceso, el cual es asimilado a través de las porosidades de la cáscara.
A pesar de que el control de acceso a las granjas es cada vez mayor tenemos que rendirnos ante la posibilidad de que entren cuerpos extraños del exterior, por ventanas, puertas, etc. Debemos de tener en cuenta que dentro de las dependencias existe un ambiente propicio por temperatura y grado de humedad para que se incuben y desarrollen los cuerpos extraños anteriormente mencionados. Ya que es inevitable el acceso al local y salida del mismo tanto de elementos de trabajo como el propio personal para su manejo corriendo el consabido riesgo de que introduzcan agentes contaminantes. TODOS ESTOS RIESGOS SE PUEDEN EVITAR MEDIANTE UNA APLICACIÓN DE OZONO ADECUADA.
El aire de los ambientes cerrados especialmente si se amontonan animales siempre en número creciente se empobrece de oxígeno y se enriquece con sustancias orgánicas de diversos orígenes. El mal olor que tiene el aire viciado se debe a diversas sustancias (amoniaco, escatol, indol, etc.) puede destruirse completamente con el OZONO.
Solamente en los ambientes higiénicamente puros es donde los animales permanecen sanos y proporcionan un mayor rendimiento y producción.
La experiencia adquirida demuestra de forma positiva que la instalación de equipos de ozonización en naves de pollos pequeños, de gallinas ponedoras, pollos de carne, no solamente mejora la cría desde el punto de vista de higiene sino que además eliminan desde su misma raíz los trastornos respiratorios, las bronquitis crónicas, la coriza, la aspergilosis, la microtoxicosis, etc. Hemos visto casos de pollos nacidos asfícticos sacados de la incubadora vacilantes y casi muertos recuperar hasta conseguir un estado totalmente normal solo después de algunas horas de ozonización ligeramente concertada.
Casos de pollo de 30 días ya criados en tierra somnolientos y asfixiados por las emanaciones de los excrementos, han resucitado y recuperado el aspecto vivo que tienen al aire libre después de 4 ó 5 horas de ozonización.
El uso del OZONO de manera continuada evita la aparición de epidemias virales asó como tener que dar entre un ciclo y otro descanso del local con esas desinfecciones periódicas tan costosas y molestas.
El OZONO no es un desinfectante de aquellos que se administran y que nunca hacen bien a los animales, sino que está presente de forma continua durante todo el ciclo de la cría. Puede aumentarse y dosificarse día a día según vayan creciendo los animales o cuando aumentan las deposiciones, como consecuencia las emanaciones de gases amoniacales y los consabidos peligros epidémicos, estacionales, etc.
